EL LUGAR DE LA CALAVERA

Carta a los Colosenses 2.13b - 15 ...os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la Cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, TRIUNFANDO sobre ellos en la Cruz.

Unete

martes, 10 de julio de 2012

Teofania y Epifania





El termino Teofanía tiene una connotacion trinitaria, mientras que Epifanía tiene una connotación cristológica, (estudio sobre Cristo) Ambos muy usados. 

Teofanía


Una Teofanía es una manifestación local (como una aparición visible) de una deidad a seres humanos. Se llama teofanía, (del griego antiguo Θεοφάνεια', theos= Dios, y faino = aparecer, manifestación) las apariciones de Dios o de seres angélicos que se nos narran con frecuencia en el antiguo y en el nuevo testamento. A menudo los relatos teofánicos presentan la escena con riqueza de detalles descriptivos, poniéndola preferentemente en lo alto de un monte o enmarcándola en una nube. Con esto quieren decir que Dios está al mismo tiempo presente y oculto. Sín embargo una de las Teofanías más famosas, la de la anunciación (Evangelio de Lucas 1.26-38), no consta ningún rasgo descriptivo, sino que se subraya únicamente el mensaje traído por el ángel Gabriel a la Virgen María.



Teofanías en la Biblia Hebrea (Tanaj o Antiguo Testamento)



Un ejemplo temprano de Teofanía en la Torá (los primeros cinco libros de la Biblia) es la aparición de Dios a Moisés desde la zarza ardiente (Éxodo 3.4-6). Dios le pide a Moisés quitarse sus zapatos, pues el suelo que pisaba era sagrado. Moisés esconde su rostro porque tiene miedo de mirar a Dios.


Probablemente el mejor ejemplo conocido de teofanía en el mundo occidental sea el de Dios dando los Diez Mandamientos a Moisés en una montaña llamada Sinaí u Horeb. En ese momento, el pueblo de Israel queda advertido que si se acercan mucho a Dios, morirían (Exodo 19.21). El pueblo no ve la forma de Dios (Deuteronomio 4.12), pero esta primera experiencia personal con Dios es obviamente terrorífica, ya que piden a Dios dejarlos y esperan morir si oyen directamente a Dios otra vez (Éxodo 20.18-19).
Las Teofanías están usualmente indicadas en la Biblia diciendo que Dios se aparece a alguien. De igual manera, el Ángel del Señor es una expresión que en muchos contextos se refiere a una teofanía. Las teofanías ocurren muchas veces en la Biblia hebrea. Tan solo en la Torá, Dios se aparece a Abram (Génesis 17.1;18,3), a Agar (Genesis 21.17-18), a Jacob (Genesis 28.10-18;32,30;35,9;48,3) y a Moisés (Exodo 3 etc.) Cuando la tienda del encuentro es construida por Moisés, la "gloria del Señor llenó la tienda" (Exodo 40.3) y desde entonces Dios hablaba con Moisés desde esta tienda (Levítico 1.1). Las teofanías usualmente llenan a quienes las presencian de un sentimiento de terror o miedo, y ningún ser humano puede en realidad ver el rostro de Dios y vivir (Exodo 33.20).

Aun cuando Dios sólo aparece localmente en una teofanía, la Biblia hebrea repetidamente indica que Dios no está limitado por esto para estar presente en un solo lugar. Esto está implicado por la creación de Dios de los cielos y la tierra (Genesis 1), así como por la creencia aceptada de que Dios escucha las oraciones de todos. La presencia universal de Dios queda explícita cuando, en su oración porque la presencia de Dios habite en el recién construido templo de Jerusalén, Salomón dice, "¿Habitará Dios sobre esta tierra? Pero el cielo y el cielo de los cielos no pueden siquiera contenerte a ti. Mucho menos esta casa que te he construido." (I Reyes 8.27; Vease Isaias 66.1; Jeremías 23.24; Salmos 139.7-16).

Por ejemplo, en el Libro del Profeta Isaías 6.1, la historia de la vocación de Isaías, cuando éste ve a Dios sentado sobre un trono es una Teofanía.



Libro del Profeta Isaías 6.1-4
1 En el año que murió el rey Uzíast vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. 2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. 4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. 


Teofanías inter-testamentales 


Algunas tradiciones judías inter-testamentales personifican esta expresión de Dios como un ángel especial que tiene la tarea de representar a Dios ante los hombres. Este ángel es llamado el Ángel del Rostro, o el Ángel de la Presencia, o Metatron, o en hebreo anan o mal'ak, y segun la tradicion se dice que tiene el máximo lugar en el Cielo, junto a Dios, y que intercede por Israel.



De acuerdo al filósofo judío Filón de Alejandría (siglo I), Dios es puramente trascendente, así que sus interacciones con el mundo material se dan a través de una expresión de sí mismo: su Logos o palabra. Es a través de esta Palabra que, en Génesis 1, Dios crea el mundo. Los trabajos de Filón son anteriores por muy poco al Nuevo Testamento.


Teofanías en el Nuevo Testamento



En referencia a Genesis 1, cuando Dios crea todas las cosas a través de su Palabra, el evangelio de Juan comienza diciendo "En el principio, Dios creó todas las cosas a través de su Palabra" (Logos). El Evangelio luego dice que esta Palabra (que es Dios) vino a la tierra y tomó forma humana (Juan 1.1.14), y habitó entre los hombres (como Jesús). Esto es lo que los cristianos llaman encarnación, y requiere lo que luego los teólogos llamarían una unión hipostática (‘sustancia individual o singular’, algo distinto de la naturaleza (physis) y la esencia (ousía) ‘ser de un modo verdadero’, ‘ser de un modo real’ o también ‘verdadera realidad’). Según muchos han notado, la rara palabra griega que Juan usa para "habitar" en este pasaje significa habitar como en una tienda, lo que es interpretado usualmente como un paralelismo a la tienda en la cual Dios hablaba con Moisés, en especial porque Juan se refiere a la "gloria" que también bajó a la tienda donde Moisés escuchaba a Dios, y que acompañaba a la presencia local de Dios. Por esta y otras razones, los cristianos creen en Jesús como completamente Dios y completamente humano, aunque manteniendo la distinción entre su divinidad y su humanidad. El evangelio de Juan enfatiza esta unión paradójica y esta distinción de naturalezas afirmando que "nadie ha visto a Dios" (Juan 1.18), aun cuando los hombres han visto a Jesús; y que "la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios" (Juan 1.1). Por este testimonio de Juan, la conclusión es que Dios se vuelve específicamente inmanente a través de la teofanía física de Jesús (Del latín immănens, es un término que se utiliza en la filosofía para nombrar a aquello que es inherente a algún ser o que se encuentra unido, de manera inseparable, a su esencia, siendo el ente intrínseco del cuerpo, Puede oponerse a la trascendencia ya que la acción inmanente tiene su fin en el mismo ser, y no es algo transitorio que implica la actuación de un principio exterior. Puede oponerse a la trascendencia ya que la acción inmanente tiene su fin en el mismo ser, y no es algo transitorio que implica la actuación de un principio exterior).

En el momento del bautismo de Jesús en el río Jordán, los evangelios describen la aparición simultánea de Jesús, el Espíritu Santo en la forma de una paloma, y la voz audible del Padre. Este evento en su totalidad se considera una teofanía, y la habilidad de las tres formas de la deidad cristiana para aparecer a la vez pero también con funciones distintas soporta también el dogma cristiano de la Trinidad.




Teofanías en el cristianismo posterior



En el siglo IV, Eusebio de Cesarea escribió un libro llamado Theophania, refiriéndose a la Encarnación de Jesús. Eusebio de Cesarea en el Proyecto tertuliano (en inglés).

La Epifanía (por etimología del griego: επιφάνεια que significa: "manifestación; un fenómeno") es un acontecimiento religioso. Para muchas culturas las epifanías corresponden a revelaciones o apariciones en donde los profetas, chamanes, médicos, brujos u oráculos interpretaban visiones más allá de este mundo.
El término Epifanía puede ser entendido para traducir el concepto de "gloria de Dios" que indica las huellas de su paso o, más simplemente, su presencia. En el Nuevo Testamento, en las cartas paulinas tardías, se refiere a la entrada de Cristo en el mundo, presentada como la del emperador que viene a tomar posesión de su reino (latín: adventus, de ahí el tiempo de Adviento como preparación a la Navidad). A partir de este significado, el término se usó en Oriente para indicar la manifestación de Cristo en la carne y a continuación, a partir del siglo IX, para designar la fiesta de la revelación de Jesús al mundo pagano. 
                               
En la narración de la Biblia Jesús se dio a conocer a diferentes personas y en diferentes momentos, pero el mundo cristiano celebra como epifanías tres eventos, a saber:

La Epifanía ante los Reyes Magos (tal y como se relata en el evangelio de  Mateo 2.1-12) 
La Epifanía a San Juan Bautista en el río Jordán.
La Epifanía a sus discípulos y comienzo de su vida pública con el milagro en Caná en el que inicia su actuación pública.